Gracias a nuestras alegaciones a la ordenanza de terrazas de Huesca, hemos conseguido un avance importante para la convivencia y limpieza en el espacio público: a partir de ahora, las terrazas de los bares deberán ser recogidas al cierre de la actividad. Creemos que esta medida mejora el uso del espacio público, la accesibilidad y ayuda a reducir molestias para las y los vecinos.
Sin embargo, el Ayuntamiento ha decidido introducir excepciones para algunos establecimientos, lo que nos preocupa. Estaremos muy vigilantes para que estas excepciones no se conviertan en la norma y para que los criterios aplicados sean justos y equitativos para todos los hosteleros. La normativa debe garantizar un equilibrio entre el derecho al descanso de los ciudadanos y la actividad económica de la hostelería.
Además, seguiremos insistiendo en otras alegaciones que propusimos y que no han sido incluidas en la ordenanza. Estas medidas estaban orientadas a mejorar aún más el espacio urbano y mitigar los problemas de ruido en algunos puntos de la ciudad. No cejaremos en nuestro empeño para lograr una ciudad más habitable y cuidada para todas las personas.